El porcentaje de preñez del tacto no alcanza solo para saber si el año de cría fue bueno: hace falta seguir cada vaca hasta el destete para ver cuántos terneros se lograron de verdad. El dato que se pierde más seguido es la diferencia entre preñadas y destetadas: una vaca puede estar preñada en el tacto y perder la cría antes del destete, y si nadie compara los dos números, esa pérdida queda invisible. Lo que hay que mirar en el tacto, entonces, no es solo la preñez del rodeo: es registrar el resultado por animal (preñada, vacía o dudosa), y guardar ese dato por caravana para poder compararlo, meses después, contra quién realmente destetó. Esa comparación entre preñadas y destetadas es la que muestra si hubo una pérdida en el medio, algo que el porcentaje de preñez solo nunca va a mostrar por sí mismo.
¿Por qué el porcentaje de preñez solo no alcanza?
Porque es una foto de un momento, no del resultado final. Entre el tacto y el destete pueden pasar pérdidas (un aborto, una muerte del ternero, un problema al parto) que el porcentaje de preñez no muestra. Un campo puede tener un excelente porcentaje de preñez y un mal resultado de destete, y si solo se mira el primer número, esa diferencia nunca se detecta.
¿Qué tres datos hay que registrar por vaca en el tacto?
El resultado individual es lo mínimo indispensable, y conviene sumar dos más si el profesional que hace el tacto los puede estimar.
- Resultado: preñada, vacía o dudosa, por caravana.
- Tiempo de gestación estimado, cuando se puede determinar.
- Caravana del animal, para poder cruzar el dato más adelante con la parición.
¿Cómo se detecta la pérdida entre tacto y destete?
Comparando el número de vacas preñadas contra el número de terneros efectivamente destetados, campaña tras campaña. Si la diferencia entre esos dos números crece de un año a otro, es una señal de que algo está pasando en el medio (un problema de sanidad, una condición corporal insuficiente al parto) que merece revisarse antes de que se repita.
¿Qué hacer con las vacas que dan dudosas?
No conviene descartarlas de entrada ni darlas por perdidas. Lo razonable es volver a revisarlas más adelante, cuando el tiempo de gestación permita confirmar el resultado con más certeza, y mientras tanto dejarlas anotadas como dudosas y no como vacías.
¿Para qué sirve guardar esto campaña tras campaña?
Para comparar el año actual contra los anteriores con el mismo criterio, y detectar a tiempo si el porcentaje de preñez, de parición o de destete viene bajando, en vez de darse cuenta recién cuando la diferencia ya es grande.
En TuCampo, esto lo resuelve Tacto y preñez, en TuCampo para cría.
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