La trazabilidad ganadera obligatoria en Argentina se apoya en tres piezas: el RENSPA, que identifica al productor y al campo; la identificación individual de cada animal, que desde el 1 de enero de 2026 es electrónica para bovinos, bubalinos y cérvidos; y el DTe, que ampara cada movimiento. La identificación electrónica es un binomio: una tarjeta visual en la oreja izquierda y un dispositivo de radiofrecuencia en la derecha, botón, bolo ruminal o transpondedor inyectable, que se aplica al destete o antes del primer movimiento. Los animales que ya tenían la caravana anterior pueden seguir en el campo o moverse con ella. Eso es lo que exige la ley. Lo que la ley no exige, pero decide el negocio, es lo que pasa entre un movimiento y otro: las pesadas, la sanidad aplicada, el resultado del tacto, en qué lote está cada animal. La trazabilidad oficial dice de dónde vino y a dónde fue. La interna dice qué le pasó en el medio.
¿Qué exige la ley hoy?
Tres cosas, y conviene tenerlas separadas porque cada una es un trámite distinto.
- Que el productor y el campo estén registrados. Es el RENSPA, obligatorio para cualquier actividad agropecuaria, con un número por unidad productiva.
- Que cada animal esté identificado individualmente. El Sistema de Identificación Electrónica de Animales lo establece la Resolución SAGyP 71/2024 y su norma técnica es la Resolución SENASA 841/2025. Desde el 1 de enero de 2026 es obligatorio para bovinos, bubalinos y cérvidos.
- Que cada movimiento esté amparado. Es el DTe, el documento de tránsito electrónico que habilita mover animales por cualquier parte del territorio.
¿Cómo es la identificación electrónica?
Es un binomio, dos piezas que van juntas. En la oreja izquierda, una tarjeta visual con el número. En la derecha, un dispositivo de radiofrecuencia, que puede ser un botón RFID, un bolo ruminal o un transpondedor inyectable. La numeración es única y va asociada al RENSPA del establecimiento.
Se aplica al momento del destete o antes del primer movimiento, lo que ocurra primero. El productor aplica los dispositivos y los informa a SENASA por tres vías: en la oficina, por autogestión en SIGSA, o con la aplicación SIGBIOTraza para Android.
Los animales que ya estaban identificados con la caravana anterior, la del CUIG, antes del 1 de enero de 2026, pueden quedarse en el campo o moverse con ella. No hay que recaravanear el rodeo: la obligación electrónica corre para los terneros nuevos. Y para ovinos, caprinos, camélidos y porcinos la identificación electrónica sigue siendo voluntaria.
¿Cómo se conectan las tres piezas?
El número del animal nace atado al RENSPA donde se caravaneó. Cuando ese animal sale del establecimiento, el DTe lleva el RENSPA de origen, el de destino y los animales que viajan. Así, en cualquier punto de la cadena, se puede reconstruir de qué campo salió cada animal y por dónde pasó.
Eso es lo que la trazabilidad oficial garantiza: origen y recorrido. Lo hace bien y es la razón por la que existe: sanidad, control de movimientos y respaldo para la exportación.
¿Qué no exige la ley y conviene registrar igual?
Todo lo que pasa entre un DTe y el siguiente. La ley sabe que un novillo entró a tu campo en marzo y salió en noviembre. No sabe cuánto pesaba al entrar y al salir, qué se le aplicó, en qué potreros estuvo ni cuántos días en cada uno. Y eso es lo que explica si el negocio cerró o no.
- Pesadas. Por animal o por tropa, con la fecha. Entre dos pesadas sale el aumento diario, que es el número que decide en invernada.
- Sanidad aplicada. Fecha, producto, lote y quién lo hizo. Es lo que después permite armar un Certificado de Seronegatividad o responder por un animal puntual.
- Tacto, parición y destete. Por vaca. Es lo único que muestra cuántos terneros se perdieron entre la preñez y el destete.
- Movimientos internos. El cambio de potrero no lleva DTe, pero es el dato que dice cuántos días estuvo cada tropa en cada lote.
¿Qué cambia en la práctica con la caravana electrónica?
Que cada animal tiene, desde el destete, un número único que es el mismo en SENASA y en cualquier registro propio. Antes, muchos campos llevaban su propia numeración interna y la oficial iba por otro lado. Ahora conviene que la caravana oficial sea la clave de todo: la ficha del animal, sus pesadas, su sanidad y sus movimientos, todo colgado del mismo número.
El momento de caravanear es también el momento de abrir la ficha. Si el registro interno arranca el mismo día que el oficial, después no hay que cruzar dos listas.
¿Cómo saber si estás cumpliendo?
Con tres preguntas. Si el RENSPA de cada campo está vigente y actualizado. Si cada ternero que se destetó o se movió desde el 1 de enero de 2026 tiene su binomio y está informado a SENASA. Y si cada animal que salió del establecimiento lo hizo con un DTe. Si las tres respuestas son que sí, la trazabilidad oficial está cubierta. Todo lo demás es gestión, y ahí no hay una norma que te obligue: hay un resultado que te lo cobra.
Fuentes
Esto describe la normativa nacional vigente al 14 de septiembre de 2026, según las fuentes de abajo. Las resoluciones cambian: antes de tomar una decisión con esto, confirmalo en la oficina de SENASA de tu zona.
- SENASA, Sistema de Identificación Electrónica de Animales: binomio, plazos, cómo informarlo y qué pasa con la caravana anterior
- Boletín Oficial, Resolución SENASA 841/2025: norma técnica de la identificación individual electrónica
- SENASA, micrositio del RENSPA
- Argentina.gob.ar, trámite: solicitar la emisión del DTe
En TuCampo, esto lo resuelve Ficha de cada animal, en TuCampo para cría.
Foto





